Se hace una vez y rinde tres o cuatro comidas. Guardala en frascos en la heladera y comela directamente de ahí: durante el tratamiento, tener comida lista es más importante que tener comida elaborada.
Ingredientes
- 1 taza de quinoa (lavada bajo el chorro de agua, si no viene prelavada)
- 2 tazas de caldo de verduras
- 1 morrón rojo, 1 zucchini, 2 zanahorias
- 1 cebolla morada
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- Jugo de 1 limón
- Sal, pimienta, orégano o tomillo
- Opcional: garbanzos cocidos, queso feta, almendras tostadas
Preparación
- Precalentá el horno a 200 °C. Cortá las verduras en trozos parejos de unos 2 cm, mezclalas con la mitad del aceite, sal y hierbas, y asalas 25 a 30 minutos hasta que estén doradas en los bordes.
- Mientras tanto hervé la quinoa en el caldo, 15 minutos, hasta que se vea el germen enroscado y haya absorbido el líquido. Dejala reposar tapada 5 minutos y aflojala con un tenedor.
- Mezclá la quinoa con las verduras todavía tibias.
- Aliñá con el resto del aceite, el limón, sal y pimienta. Sumá los opcionales que tengas.
Notas
Con una taza de garbanzos y 50 g de queso, cada porción pasa de guarnición a plato principal, con unos 18 gramos de proteína.
El limón se agrega solo si la boca lo tolera. Si hay llagas, se reemplaza por más aceite de oliva y hierbas.