Apéndice A · Cómo combinar estas recetas
Menús sugeridos, qué acompaña a qué y menús para una semana de tratamiento
Algunas ideas de menús armados con platos de este libro, para cuando hay que resolver una mesa entera y no una sola receta.
Menús sugeridos
Una cena de invierno, sin apuro
Sopa de cebolla gratinada · Estofado de costillas de cerdo con repollo colorado · Caponata fría como entrada mientras se espera.
Verano, todo a temperatura ambiente
Caponata · Cous cous con brócoli y camarones · Tomates cherry con el aliño mediterráneo.
Vegetariano completo
Crema de brócoli y lentejas · Pasta con salsa de berenjenas y limón · Repollo agrodolce a la siciliana como guarnición.
Cuando hay poco tiempo (bajo 40 minutos)
Pollo a la mostaza · Tomates cherry en freidora de aire · Fideos de trigo sarraceno al estilo thai.
Domingo largo, con gente
Arroz con costillas de cerdo o musaka · Sopa de tomate e hinojo para empezar · Chucrut casero de la semana anterior en la mesa.
Qué acompaña a qué
El repollo agrodolce y el repollo colorado son las guarniciones más versátiles del libro: van con pescado, cerdo, cordero y pollo por igual. Las cremas de verdura se sirven en porción chica antes de un plato fuerte, o en plato hondo con pan tostado como cena completa. Los tomates cherry funcionan como guarnición de cualquier carne, y también volcados sobre una pasta simple con aceite de oliva. Los chucruts y el repollo exprés cortan la grasa de las carnes de cerdo: por eso están juntos en la mesa en media Europa.
Menús para una semana de tratamiento
Una forma de organizar la semana alrededor de la infusión, que es como terminé cocinando yo: mucho el fin de semana anterior, nada los dos días siguientes, y de vuelta cuando el cuerpo avisa.
Los días previos: cocinar para el que viene después
Caldo de carne o de pollo en cantidad, y al freezer en cubeteras. Una crema de verduras que aguante tres días en la heladera. Osobuco o estofado, que mejoran recalentados. Budín de chía preparado la noche anterior.
El día de la infusión y el siguiente
Todo líquido o casi: licuado de ananá y jengibre, caldo en taza, crema fría de palta y pepino, polenta cremosa. Nada caliente que llene la casa de olor. Porciones chicas, muchas veces.
Los días de boca lastimada
Polenta cremosa, crema de espárragos, Potage Chery, crema de hinojo y papa, budín de chía. Todo tibio o frío. Nada de tomate, cítricos ni picante.
Cuando vuelve el gusto
Este es el momento de los platos que despiertan: wok de vegetales, fideos de trigo sarraceno al estilo thai, matambre con teriyaki de naranja, tteokbokki si te animás. Un día de estos vale por tres.
Los días buenos, con gente
Osobuco a la milanesa con gremolata, arroz con costillas de cerdo o musaka, caponata como entrada. Cocinar para otros, cuando se puede, cura bastante más que cocinar para uno.