El salteado japonés clásico: fuego máximo y verduras que entran por orden de dureza. Todo tiene que estar cortado del mismo tamaño y en juliana, porque una vez que arranca el wok no hay tiempo para nada.
Ingredientes
- 1 zanahoria
- 100 g de chauchas
- ½ morrón rojo y ½ morrón verde
- 1 berenjena chica (usando sobre todo la piel con una capa fina de pulpa)
- 1 cebolla
- 100 g de repollo chino (hakusai)
- 100 g de hongos frescos
- 300 g de brotes de soja
- 50 cc de aceite neutro (girasol o maíz)
- 1 cucharadita de aceite de sésamo
- 1 pizca de hondashi (opcional)
- Salsa de soja y sal, a gusto
Preparación
- Cortá la zanahoria y las chauchas en bastones finos. Los morrones, la cebolla y la piel de la berenjena en juliana. Separá el repollo: las pencas blancas por un lado, las hojas verdes por el otro, las dos en juliana. Todo del mismo tamaño.
- Poné el wok a fuego máximo con el aceite neutro, hasta que esté bien caliente.
- Primero lo más duro: zanahoria y chauchas, 2 minutos.
- Sumá los morrones, la piel de berenjena y la cebolla. Otros 2 minutos.
- Incorporá los hongos y las pencas del repollo. Revolvé 2 minutos.
- Agregá las hojas verdes del repollo, los brotes de soja, el hondashi y una pizca de pimienta.
- Salteá un minuto más y volcá un chorro de salsa de soja por el borde del wok, para que se evapore y ahúme las verduras sin ablandarlas. Apagá el fuego, sumá el aceite de sésamo, corregí la sal con moderación —si te pasás, transpiran— y serví enseguida, bien crocante.
Notas
Los aceites especiados siempre suman.
La clave del wok es no amontonar: si la cantidad es mucha, hacelo en dos tandas.