Uno de los aperitivos más populares de Japón, y de lo más fácil que hay. Conviene hacer bastante cantidad y dejarlo en la heladera: se sirve una porción en cualquier momento, para acompañar cualquier cosa.
Ingredientes
- 4 pepinos chicos (los persas o los holandeses son ideales: piel fina, pocas semillas)
- ½ cucharadita de sal
- 3 cucharadas de vinagre de vino blanco
- 2 cucharadas de salsa de soja
- 1½ cucharada de azúcar
- 1 cucharada de semillas de sésamo
- 1 cucharada de aceite de sésamo
Preparación
- Cortá los pepinos en rodajas finísimas, de un milímetro. Se puede con cuchillo, pero con mandolina es otra cosa.
- Espolvoreá con la sal, mezclá masajeando con la mano y dejá reposar 10 minutos: la sal les saca el agua.
- Mientras tanto, mezclá el vinagre, la salsa de soja, el azúcar, el sésamo y el aceite de sésamo.
- Escurrí el agua que soltaron los pepinos y apretalos con las manos para sacarles todo lo que puedan dar.
- Mezclá con el aliño y listo. Mejor si descansa una hora en la heladera.
Notas
El aliño se ajusta a gusto: más vinagre si lo querés más filoso, más azúcar si lo querés redondo.
Dura tres o cuatro días en la heladera, y mejora con el tiempo.