Un clásico de la gastronomía, muy sencillo de hacer. Se puede preparar con pata y muslo o con pechuga y, en cuanto a la mostaza, se puede usar cualquiera comprada —la de Dijon es ideal— u optar por prepararla casera. Este plato es un gran comodín: la clave está en dorar bien el pollo y dejar que la salsa reduzca lo justo para que tome cuerpo y sabor.
Ingredientes
- 1 cucharada de manteca o de aceite de oliva
- 1 cucharada de cebolla picada
- 2 dientes de ajo picados
- 2 pechugas de pollo
- ½ taza de caldo de pollo o de verdura
- 500 cc de crema de leche
- 3 cucharadas de mostaza, preferentemente de Dijon
- Sal y pimienta
- Hierbas frescas para servir
La guarnición (opcional)
- 1 brócoli
Preparación
- En una sartén, derretí la manteca y transparentá la cebolla.
- Agregá los dientes de ajo picados. Cociná unos minutos más.
- Limpiá las pechugas. Sumá el pollo y cocinalo de ambos lados hasta que esté dorado.
- Agregá el caldo, la crema y la mostaza. Sazoná con sal y pimienta, y cociná tapado 20 minutos, o hasta que el pollo esté cocido.
- Si querés, sumá el brócoli cocido a la salsa 5 minutos antes de terminar el plato. Servir con las hierbas frescas por encima.
Notas
Si usás pata y muslo en lugar de pechuga, el plato mejora: la carne oscura aguanta los veinte minutos de cocción sin secarse.
La mostaza se suma con el fuego bajo. Hervida fuerte pierde el filo y amarga un poco.