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Recetas para los días difíciles Receta #30

Polenta cremosa con queso

El plato más amable que conozco

Tiempo 20 minutos
Rinde 2 porciones
Ingredientes 6 items

¿Cuándo viene bien?

Llagas, dificultad para tragar, poco apetito. Textura homogénea, temperatura manejable y mucha energía por cucharada. Se come tibia, no caliente.

Cuando la boca está mal, la polenta bien blanda es lo único que entra sin negociar. Hacela más líquida de lo que te parece correcto: tiene que ser casi una crema.

Ingredientes

  • 1 litro de caldo de verduras o de pollo (o leche y caldo mitad y mitad)
  • 150 g de polenta de cocción rápida
  • 50 g de queso rallado (sardo o parmesano)
  • 2 cucharadas de manteca
  • 2 cucharadas de crema de leche o ricota
  • Sal

Preparación

  1. Llevá el caldo a hervor suave y salá con moderación.
  2. Volcá la polenta en lluvia mientras revolvés con batidor, para que no haga grumos.
  3. Cociná el tiempo que indique el paquete, revolviendo. Si espesa demasiado, sumá caldo caliente sin miedo: acá queremos una crema, no un pan.
  4. Fuera del fuego, incorporá la manteca, el queso y la crema. Revolvé hasta que quede sedosa.
  5. Dejala entibiar antes de servir.

Notas

Con ricota en lugar de crema sube la proteína: unos 11 gramos cada 100 gramos.

Si querés hacerla plato único y la boca lo permite, un huevo escalfado encima.