Todo el plato depende de un solo paso: quemar bien la piel de la berenjena. Ese ahumado es el sabor; sin él queda un puré correcto y nada más. El resto es mezclar.
Ingredientes
- 2 berenjenas grandes
- 3 cucharadas de tahini (pasta de sésamo)
- 2 cucharadas de yogur natural o griego (opcional, aporta cremosidad)
- 2 dientes de ajo picados finito
- El jugo de ½ limón, o a gusto
- 2 cucharadas de aceite de oliva extra virgen, y un poco más para terminar
- Sal a gusto
- Para decorar: hojas de menta fresca, granos de granada o una pizca de pimentón
Preparación
- Ahumá las berenjenas. Es el paso clave. A fuego directo (lo mejor): pinchalas con un tenedor y ponelas directamente sobre la llama de la hornalla. Dales vuelta seguido hasta que la piel esté completamente negra y la pulpa se sienta muy blanda, unos 15 a 20 minutos. Al horno o en la freidora de aire: pinchalas y cocinalas a 200 °C unos 40 minutos, hasta que estén muy tiernas.
- Reposá y pelá. Poné las berenjenas calientes en un bol y tapalo con film 10 minutos. El vapor transpira la piel y la despega sola. Pelalas por completo, sacando las partes quemadas.
- Escurrí. Dejá la pulpa en un colador 10 a 15 minutos, para que suelte el exceso de líquido amargo.
- Pisá. Poné la pulpa en un bol y aplastala con un tenedor: el mutabal tradicional tiene textura y no queda perfectamente liso. Si lo preferís muy suave, procesadora.
- Mezclá. Sumá el tahini, el yogur, el ajo, el jugo de limón y la sal. Revolvé con energía hasta que quede todo integrado y emulsionado.
- Serví. Extendelo en un plato hondo, hacé un surco en el centro con la cuchara y volcá ahí un buen chorro de aceite de oliva. Decorá con granada, pimentón o perejil.
Notas
Se sirve frío o a temperatura ambiente, con pan pita caliente.
Para los días de boca lastimada: sin limón, con la mitad del ajo y un poco más de yogur. Queda suave y sigue siendo rico.