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Recetas para los días difíciles Receta #28

Licuado de ananá y jengibre

Para cuando el estómago está dado vuelta

Tiempo 5 minutos
Rinde 2 vasos
Ingredientes 6 items
Recomendada para aliviar:

¿Cuándo viene bien?

Náuseas. El jengibre es de las pocas cosas no farmacológicas con respaldo real para la náusea,1 y el frío y la textura líquida hacen el resto. Tomalo despacio, a sorbos, no de un saque.

No es una receta, es un salvavidas. La hice tantas veces que ya no mido nada. Si el ananá te resulta muy ácido —y con la boca lastimada lo va a ser—, cambialo por melón o por banana sola.

Ingredientes

  • 1 taza de ananá en trozos (fresco o congelado)
  • ½ banana madura
  • 1 cm de jengibre fresco rallado, o menos si te resulta fuerte
  • ½ taza de agua de coco, o agua fría
  • ½ pote de yogur natural entero
  • Hielo a gusto

Preparación

  1. Licuá todo junto hasta que quede bien liso, sin hilachas de jengibre.
  2. Probá: si quedó muy ácido, sumá media banana más o una cucharadita de miel. Si quedó espeso, un chorro de agua fría.
  3. Serví frío y tomalo de a sorbos, en veinte minutos, no en dos.

Notas

Para sumar calorías sin cambiar el sabor: una cucharada de leche en polvo entera o de avena instantánea en la licuadora.

El jengibre también funciona en infusión: un par de rodajas finas en agua caliente, con miel, a sorbos durante la mañana.