No es una receta, es un salvavidas. La hice tantas veces que ya no mido nada. Si el ananá te resulta muy ácido —y con la boca lastimada lo va a ser—, cambialo por melón o por banana sola.
Ingredientes
- 1 taza de ananá en trozos (fresco o congelado)
- ½ banana madura
- 1 cm de jengibre fresco rallado, o menos si te resulta fuerte
- ½ taza de agua de coco, o agua fría
- ½ pote de yogur natural entero
- Hielo a gusto
Preparación
- Licuá todo junto hasta que quede bien liso, sin hilachas de jengibre.
- Probá: si quedó muy ácido, sumá media banana más o una cucharadita de miel. Si quedó espeso, un chorro de agua fría.
- Serví frío y tomalo de a sorbos, en veinte minutos, no en dos.
Notas
Para sumar calorías sin cambiar el sabor: una cucharada de leche en polvo entera o de avena instantánea en la licuadora.
El jengibre también funciona en infusión: un par de rodajas finas en agua caliente, con miel, a sorbos durante la mañana.