Un arroz de olla, de esos de domingo, donde el sabor viene del sellado de la costilla y de un sofrito lento de veinte minutos que no conviene apurar. El paso que parece extraño —cubrir con agua y dejar que se evapore antes de poner el arroz— es lo que ablanda la costilla y concentra el fondo. Tomate el tiempo que pide y no revuelvas el arroz una vez que entró.
Ingredientes
- 8 trozos de costilla de cerdo
- 1 cebolla picada en brunoise
- ½ morrón rojo picado en brunoise
- ½ morrón verde picado en brunoise
- 2 dientes de ajo picados en brunoise
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
- 360 g de arroz bomba
- 720 ml de caldo de carne
- 1 ramita de tomillo fresco
- Sal, pimienta negra molida y aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Empezá preparando la mise en place: picá todas las verduras en brunoise y salpimentá las costillas. Al mismo tiempo, en la cazuela donde vas a hacer el arroz, poné una cucharada de aceite de oliva y sellá las costillas hasta que estén bien doradas.
- Cuando estén listas, reservalas en otro recipiente y sumá todas las verduras, sofriéndolas lentamente a fuego bajo unos 20 minutos. Cuando esté bien pochado, agregá el pimentón y remové unos segundos para que se cocine.
- Devolvé las costillas a la cazuela, cubrí con agua del tiempo y llevá a ebullición hasta que toda el agua se haya evaporado.
- Cuando haya evaporado, sumá el arroz, el caldo de carne y la ramita de tomillo. Dejá cocer a fuego medio hasta que el arroz esté listo, alrededor de 15 o 16 minutos, aunque va a depender del fabricante. Si lo hacés en paellera en vez de en olla alta, calculá más caldo.
- Por eso mismo, lo mejor es que vayas viendo el punto del arroz y lo pruebes. Una vez que esté listo, tapá con un paño limpio y dejá reposar unos minutos hasta que se asiente por completo.
Notas
El paño limpio en lugar de la tapa no es una excentricidad: absorbe el vapor en lugar de devolverlo al arroz, y evita que los granos de arriba queden aguados.